martes, 22 de enero de 2013
Un gesto sin precedentes, el Milan
La retirada del Milan ante los insultos racistas hacia los futbolistas de raza negra es un gesto valiente y sin parangón. Es cierto que era un partido amistoso y como sucede en bolos de pretemporada que acaban en tangana parece más fácil decir ¡Basta!, sin embargo, su carácter no oficial no resta mérito al plante y es un aviso. Es la primera vez que un equipo se solidariza en el terreno de juego y se marcha porque el fútbol no entiende de colores. Y los cuatro tontos que se empeñan en menospreciar al rival no representan a la afición pero no por ello hay que sancionar, denunciar y arrinconar estas conductas nocivas.
En España, por fortuna y salvo excepciones puntuales, era una moda peligrosa en los estadios en 2005. El gobierno y las instancias del fútbol se lo tomaron en serio y con la Ley 2007 amainó. Sin embargo, en el Calcio es un problema más extendido, en la liga italiana se han dado casos más graves respecto a la española. Por ejemplo, los futbolistas de origen gitano como Ibrahimovic, Pirlo o Chivu han sufrido pancartas y persecución por su etnia, algo que aquí no ha sucedido. Sin desviarnos del tema, es cierto que Etoo amagó con retirarse en 2006 de la Romareda pero un año antes había hecho lo mismo Marc Zoro, por entonces jugador del Messina ante el Inter. Un informe de la Asociación Cultural Panafricana de 2007 denunciaba 134 episodios durante una temporada con más de 600.000 euros de multa gastados por los clubes. Por fortuna, en España no llegamos a esas cifras. Desde que Juary del Avellino lo sufriera en los ochenta han sido muchos los futbolistas que han padecido la intolerancia en el fútbol italiano, Leo Junior, Barbadillo en los ochenta, Rosenthal, Desailly, Ice, Winter, Gullit, en los noventa. Otros han vestido la elástica azzurra y no se han librado del racismo como Oshadogan, Liverani, Manfredini, Osvaldo o Balotelli. Radicales del Verona o Lazio han sido capaces de que sus clubes no ficharan a jugadores negros.
Salva Moya
Autor Tarjeta Negra al Racismo
ENTREVISTA ROBERTO GÓMEZ
P.-Has realizado una tesis doctoral sobre el tema del racismo
R.-Soy una persona que me gusta el fútbol y pienso que es compatible con el estudio. He pensado en un tema que no se había hecho y, de acuerdo con mis inquietudes, pienso: ¿hay racismo en el fútbol?; me pongo a investigar y bucear en este tema y me doy cuenta que nadie ha escrito en profundidad sobre ello. Decido unirme a esa corriente que, como a mí, les apasiona el fútbol y que piensa que además de espectáculo y negocio puede estudiarse. Que a Jorge Valdano por el hecho de cuidar la lengua se le llame “el poeta”, de forma despectiva, es lamentable. ¿Es un delito hablar bien? Entonces se trata de aportar al fútbol algo más serio y formal y espero haberlo conseguido.
P.- Cuanto tiempo has estado trabajando en esto.
R.- Aproximadamente seis años.
P.- ¿Quién fue el primer extranjero en España en sufrir el racismo?
R.-Para iniciar la investigación me voy al comienzo de la Liga. El futbol empieza en Huelva con el Recreativo, a partir de aquí, con el Archivo de la Liga de Futbol Profesional, desde la temporada 1928-1929, voy analizando equipo por equipos los extranjeros que ha habido, sobre todo aquellos que estaban especialmente expuestos al racismo por su condición de negros, sudamericanos,… El cineasta Gonzalo Suárez cuenta que Ben Barek en 1951 sufrió un caso de racismo tras un partido Sevilla - Atlético de Madrid, cuando le dijeron: “No vuelvas por Sevilla, negro de mierda, porque te mataremos”. Este fue el primero y, a partir de aquí he realizado un estudio temporada a temporada de todos los extranjeros hasta nuestros días. Esta es la parte histórica, que constituye un manual de consulta para periodistas y futuros investigadores.
P.- ¿Es racista el fútbol español?
R.- Creo que es una tendencia de la propia sociedad europea, es decir, es un tema que está controlado y aislado, pero de vez en cuando puede haber rebrotes, es como un volcán, que en cualquier momento puede despertar y las alarmas deben estar siempre activadas. A las pruebas me remito, en 2011 en Rusia a un jugador como Roberto Carlos le siguen tirando plátanos como en su día a Kameni o Barnes, obviamente, con este gesto lo que quieren decir es que es un mono. Otro asunto es el tema de Marcelo y hay más. Por tanto, aunque es un problema controlado en cualquier momento se enciendes las alarmas. En mi opinión el año clave es 2007, cuando el gobierno de Rodríguez Zapatero se toma muy en serio el tema y promulga la nueva ley. Los gestos racistas eran por entonces una moda peligrosa incluso Etoo amaga con irse en la Romareda. También ha habido otros casos como el de Luis Aragonés que yo creo que se exageró, su arenga a Reyes no se puede catalogar de racista aunque fue muy mediático en Inglaterra.
P.- ¿Qué campos son los más racistas?
R.- Es difícil afirmarlo porque entre otras cosas hay gestos racistas de los que ni siquiera hay constancia policial. Sí te puedo decir que el bueno de Ángel Torres le ha dolido la cabeza por varias multas por insultos racistas en el Alfonso Pérez. He recopilado los gestos racistas que han existido a lo largo de la historia y tengo recogidos unos trescientos a nivel internacional. En otros países hay equipos con la etiqueta de racistas como el Zenit ruso que no firma negros para no irritar a sus seguidores. En España, por fortuna, son casos aislados pero eso no quita que no haya que censurarlos y castigarlos.
P.- ¿Además de por el color de la piel hay racismo por pertenecer a grupos étnicos minoritarios, como gitanos…?
R.- Otro de los enfoques de mi tesis, además del histórico y sociológico, es el mediático. He intentado que los periodistas pongamos nuestro grano de arena, no abusando del lenguaje y del sensacionalismo y, a raíz de tu pregunta, te puedo decir que utilizamos raza gitana cuando es etnia gitana. Jugadores de origen gitano hay varios en España, como Reyes, Navas o Apoño, pero ellos no se identifican como tales, el decir “yo soy gitano” es una forma de sesgar. Sin embargo, a nivel internacional jugadores como Ibrahimovic o Andrea Pirlo lo han sufrido, en algunos campos les han puesto pancartas con expresiones como “gitano vete de aquí”. Pero en España no hay ningún dato que nos haga pensar que esto suceda, yo creo que hay mucha gente que ni siquiera sabe que ellos son gitanos.
P.- ¿Podemos hablar de aficiones racistas?
R.-No, para nada. Pero hay un momento en la historia, con la proliferación de los grupos ultras, en los que abunda el racismo. Podemos recordar trabajos de investigación como el de Antonio Salas, que consiguió infiltrase en el grupo de los “ultra-sur”, analizó el tema con cámara oculta y llegó a demostrar la presencia de racismo. En todas las aficiones hay grupos ultras pero no se puede generalizar, de todas maneras fue un fenómeno más peligroso en los años 80 y 90. Hoy en día las redes sociales pueden ser un refugio para reorganizarse, una especie de “racismo cibernético” que hay que controlar.
P.- ¿Hay racismo entre los árbitros?
R.-Te puedo contar alguna anécdota, como la de Pintinho, al que un árbitro le dijo “negro” o Goitom que me confesó un caso parecido. Otro dato curioso ocurrió en el año 1951 en el que a un jugador del Málaga, hasta los propios periodistas le llamaban en las crónicas “Negro Gutiérrez”, esto es algo que ahora no podríamos imaginar y con ello te quiero decir que durante el franquismo tener un jugador negro era una nota de distinción, pero no era algo que tuviera una carga racista. Más tarde a Cunningham le decían en algunos campos “Kunta Kinte” personaje de moda de la serie “Raíces”. Ezaki y Hugo también tuvieron las suyas entre sí.
P.- ¿Y entre los entrenadores?
R.- Ha habido algunos gestos racistas, como el ínclito Piterman cuando jugaba a ser entrenador o Antic cuando manifestó fruto de un cabrero en su vestuario: “con estos dos negritos no ganamos el partido”, esto ocurrió durante su etapa en el Oviedo hace muchos años. Otro tema más conocido es la arenga de Luis Aragonés a Reyes. Otros lo sufrieron como Maturana y otros son un ejemplo con gestos antirracistas como Hiddink.
P.- ¿Dirigentes?
R.-Recuerdo el caso de Jesús Gil diciendo a sus propios jugadores que “al negro le corto la cabeza”, refiriéndose a Valencia o de Clemente cuando Etoo se quejó del racismo y utilizó expresiones como “creía que los que escupían son los que bajan del árbol”. Ha habido presidentes cómplices de los radicales. En la etapa de Mendoza o de Lorenzo Sanz, se apoyó a los grupos ultras, porque pensaban que era beneficioso, todavía existe “racismo institucional”.
P.- ¿Y en el Barça también?
R.- Sí Gaspar y Nuñez han sido cómplices de los “Boixos”, todo lo contrario que Laporta que lanzó su particular cruzada contra ellos o Roig que no dejó germinar una peña ultra cuando entró al Villarreal.
P.- ¿La juventud actual es más tolerante o tiene más tintes racistas?
Yo creo que una de las soluciones es la concienciación desde muy jóvenes, los entrenadores deben ser educadores en la base. Mi tesis espero que sirva para algo en este sentido, reforzando valores de solidaridad e integración.
P.- ¿En este sentido, Del Bosque es un ejemplo?
R.- Sin duda, yo lo reflejo en la tesis, él afirma que ha convivido en muchos vestuarios y que no cree que haya racismo, yo estoy de acuerdo, pero se dan hechos aislados y no podemos poner paños calientes ni mirar para otro lado. El seleccionador es un ejemplo para todos y su talante es modélico.
P.- ¿Mourinho?
R.- Con sus actuaciones, a veces, está incitando a la violencia, ya que todo se imita por lo que creo que Mourinho debería cuidar un poco más las formas y recordar que los niños imitan lo que ven. Te podría contar muchos ejemplos de celebraciones de goles de mal gusto que pueden incitar a tomar droga, todo esto es rechazable. Mourinho se equivoca con ciertos comportamientos y te lo dice un madridista.
P.- ¿Piensas que con el nuevo gobierno de Rajoy se endurecerán estas medidas?
R.- Hay una cosa muy importante, cuando aparece la ley en 2007 se produce el consenso entre todas las fuerzas políticas, yo creo que ese consenso va a seguir igual e, incluso, se va a mejorar. Te puedo decir que en España no se ha cerrado ningún campo por gestos racistas, aunque sí en otros países además existe concienciación en el tema por parte de las aficiones que ayudan a identificar a los violentos.
P.- ¿Qué te parecen los cánticos que se han puesto ahora de moda, como “Ronaldo muérete” o “Mourinho muérete”?
R.- No se puede separar la violencia del racismo y pancartas de este tipo merecen su castigo, no está sólo la agresión física, está también la no verbal, la simbólica… son formas de incitar a la violencia, me parecen gestos graves que habría que sancionar.
P.- ¿Tú crees que se debería haber cerrado algún estadio por racismo?
R.- Te doy la opinión de los protagonistas de mi tesis, como son los jugadores negros que lo sufren, ellos piensan que ésta no es la solución, opinan que lo que se debe hacer es castigar a los infractores y mejorar los medios de detección, que hoy se han puesto en marcha y se está actuando muy acertadamente. Estamos muy por delante de países como Argentina, donde se ve a España como un país a imitar por la prevención que hay en los estadios. Otros como Inglaterra, están por encima de nosotros, tienen más experiencia puesto que tuvieron antes jugadores negros en su liga e hicieron unas leyes que luego hemos imitado. Ahora Argentina debe imitarnos a nosotros. También te puedo decir que Italia es el país en el que más actos violentos hay en el fútbol y Francia en el que la normativa es más estricta.
P.- ¿La prensa es racista?
R.- No, la prensa no es racista, pero sí pienso que deberíamos cuidar más el lenguaje, ya que nosotros también somos un ejemplo en el que se mira la gente. Ahora bien, lo más importante sería el seguimiento de la noticia, a veces, se publican casos que luego se olvidan y se deberían investigar. Además debemos evitar el sensacionalismo y cuidar los titulares siempre intentando ayudar. Otro dato que quiero darte es la falta de especialización en periodismo deportivo que existe en los planes de estudio actuales en nuestras facultades, cubrir esa laguna subiría el nivel de preparación.
P.- ¿Es machista el futbol español?
R.- Te voy a contar una anécdota que me ocurrió con una profesora del tribunal que juzgó mi tesis. Ella me manifestó que el trabajo era excelente pero que se echaba de menos a la mujer. En este sentido, debo decirte que el tema de la mujer, aunque hay algunas anécdotas sobre mujeres jueces de línea que han sufrido machismo, pasa de puntillas. El fútbol femenino no es profesional, de todas maneras me parece un buen tema de estudio el papel de la mujer en el fútbol.
P.-Muchos han sido tus años de estudio y trabajo pero ¿cómo resumirías esta tesis doctoral?
Soy un periodista que ama el fútbol con esta tesis he querido poner mi granito de arena para que se conozca mejor el tema y se tome con la seriedad que merece además me abre un campo en el mundo de la educación para dar ponencias, charlas y poder aportar los conocimientos de mi información. Finalmente, también quiero apuntar, que con este estudio se va a lanzar un libro en el que se incluyen más de 30 entrevistas en profundidad que han reforzado la investigación como Kanouté, Senna, Donato, Nkono y un largo etcétera, aprovecho para darles las gracias por prestarme sus inquietudes.
viernes, 28 de diciembre de 2012
"Tarjeta negra al racismo", un libro inédito, obra del periodista Salva Moya
"Tarjeta negra al racismo", un libro inédito, obra del periodista Salva Moya: ALMERÍA | PABLO LAYNEZ / DIARIO DE ALMERÍA | El periodista almeriense Salvador Rodríguez Moya - Salva Moya-, miembro de la Asociación de Periodistas - Asociación de la Prensa de Almería (AP-APAL), presentó anoche su libro
viernes, 9 de marzo de 2012
Latinos y anglosajones, dos modelos de afrontar el racismo
La cruzada del fútbol inglés contra el racismo y la dimisión de su seleccionador son debates distintos. El carácter latino de Capello no encaja con la mentalidad anglosajona y la decisión de la FA de despojarle la capitanía a Terry es el último desencuentro, la gota que ha colmado el vaso de un divorcio anunciado. El técnico italiano, más allá de detractores o incondicionales, no es sospechoso de soportar injerencias en su vestuario y defiende a su futbolista con el sólido argumento de la presunción de inocencia mientras no se demuestre lo contrario. En este contexto, su renuncia me parece una salida airosa y coherente con su trayectoria profesional.
En cuanto al castigo de quitarle el brazalete a John Terry antes de que una sentencia demuestre que llamó ‘negro’ a Anton Ferdinand, es una prueba más de la sensibilidad del fútbol inglés con el fenómeno racista. El fútbol lo inventaron ellos y, por desgracia, el hooliganismo también. Aunque duela reconocerlo nos llevan la delantera en materia de prevención y sanción. No se trata de que sean más listos o sensibles, simplemente, es que lo sufrieron mucho antes y son pioneros en la lucha contra el racismo. En España es impensable que un aficionado llame a la policía y denuncie al capitán de la selección inglesa por gritos racistas, que además se le haga caso y le quiten la capitanía, o bien que se habilite un teléfono para denuncias racistas en el propio estadio del Tottenham como sucedió con la visita del madridista Adebayor o que los comités entren de oficio y condenen con ocho partidos al Luis Suárez “de turno” de la liga española.
Nos sentimos escandalizados por la crítica británica que acusó a Luis Aragonés por su arenga a Reyes, a los aficionados que profirieron sonidos onomatopéyicos a los negros de la selección inglesa en el Bernabeu y a los que insultaron a Hamilton en Montmeló. Conviene recordarlo ahora que los órganos federativos, la policía y los propios aficionados ingleses apuntan a su capitán de selección, al delantero del Liverpool y al propio Blatter. Se puede estar en desacuerdo o resultar exagerado pero merecen un respeto, no olvidemos, que la Premier está a la vanguardia en normativa preventiva, en campañas de sensibilización y es un espejo donde mirarse en la lucha contra el racismo en el fútbol. En Inglaterra se lo toman en serio, tomemos ejemplo.
domingo, 15 de enero de 2012
LIGA ITALIANA (CALCIO)
Italia siempre ha estado muy vinculada al fútbol español, sobre todo, por afinidad latina. Durante décadas se han considerado como las dos ligas más fuertes de todo el mundo. En los últimos años, la Premier se ha sumado a este reconocimiento y ya está considerada al mismo nivel que las otras dos.
Tradicionalmente, Italia ha contado con los mejores jugadores del mundo, repartidos por sus equipos más representativos. Por extensión, este dato avala que clubes tan importantes como Milán, Inter o Juventus, máximos favoritos a ganar la liga italiana (Scudetto), tengan tantos títulos internacionales. Si lo extrapolamos a España vendrían a ser el Real Madrid o el F. C. Barcelona por historial, palmarés y presupuesto. Sin embargo, la liga italiana ha sufrido de manera reciente un retroceso respecto a la española e inglesa. Los escándalos de adulteración de la competición por trampas mafiosas ligadas al fútbol (compra-venta de partidos, apuestas ilegales, etc.) han manchado la vitola prestigiosa del Calcio aunque continúa en un escalafón de máximo nivel competitivo a nivel mundial.
El fútbol italiano ha vivido episodios dramáticos en los últimos tiempos por razones de violencia y racismo. Se puede decir, sin temor a equivocarnos, que el racismo ha castigado más al Calcio que a otras ligas como la española. Algunas hinchadas radicales, como la de la Lazio, se han ganado la repulsa del fútbol internacional por algunos episodios que veremos.
Un reciente estudio corrobora que el racismo en el Calcio alcanza cotas elevadas, por encima de la mayoría de otras ligas. En concreto 134 episodios racistas están recogidos en 2007, según el informe elaborado por el Observatorio sobre el racismo y el antirracismo, promovido por la Asociación Cultural Panafricana. Esta estadística corresponde a las temporadas 2005/06 y parte de la 2006/07. Entre los datos obtenidos se destaca que los clubes han gastado en multas más de 600.000 euros. Se aportan otras conclusiones en función de la tipología de insultos racistas. “De los 134 episodios racistas, 33 fueron por exhibición de pancartas de dicho cariz, 45 fueron los equipos que han visto cómo al menos uno de sus jugadores era insultado con el clásico “buu”, y 42 las aficiones de equipos que en las dos últimas campañas han sido responsables de dichos episodios”.[1]
Por otra parte, Italia está a la cabeza en medidas de seguridad en los estadios y tiene una legislación específica para la violencia en sus gradas. Por ejemplo, además del uso de tornos y vídeo vigilancia de seguridad, en la entrada debe ir incluida el nombre del comprador y el número de asiento para facilitar las tareas de identificación de los tifosi. Sin embargo, estas novedades no han impedido episodios de violencia o racismo que incluso se han cobrado víctimas mortales.
[Consultado versión electrónica en: http://archivo.marca.com/edicion/marca/futbol/internacional/es/desarrollo/1051695.html , fecha de consulta: 12/2/2010]
sábado, 3 de diciembre de 2011
ADIÓS AL APARTHEID GRACIAS A MANDELA Y AL RUGBY
Nelson Mandela (Mvezo, Sudáfrica, 1918). El deporte en sí no deja de ser un guiño a lo que fue el paso definitivo de la desaparición del Apartheid gracias a un simple encuentro de rugby. El escritor John Carlin (Londres, 1956) en El factor humano ya lo deja claro en su subtítulo: “Nelson Mandela y el partido que salvó a una nación”. El fútbol era el deporte de los negros y el rugby de los blancos. En la final del Mundial de Sudáfrica (1995) los anfitriones, ante la gran favorita Nueva Zelanda, sólo tenían un jugador negro, Chester Williams (Paarl, 1970) mientras que el 90% de la población eran negros.Hasta esa fecha, los aficionados negros celebraban las derrotas de su selección de rugby mientras jugaban al fútbol, su deporte preferido. Mandela logra que, “los 43 millones de sudafricanos, blancos, negros y de todos los matices, compartían la misma aspiración: la victoria de su equipo, los Springboks”.[1] El 95% de los espectadores eran blancos y el presidente negro. Un gesto simbólico que cambiará el país: se podía interpretar como una provocación, se exponía a un atentado y un resultado negativo podría empeorar la situación del país.
Durante sus años de cautiverio, Mandela ya había utilizado estratégicamente el rugby para acercarse a sus enemigos que estaban en el poder e ir ganando terreno. Se hizo aficionado a este deporte por intereses políticos y le dio resultado. Aquel partido era una prueba de fuego, todo cargado de un simbolismo que podía herir la sensibilidad de unos y de otros, a razón de su color de piel. Con las connotaciones políticas tan marcadas cualquier detalle podía desencadenar una nueva tormenta política.
Se puede asegurar que nunca hubo un partido en ningún deporte que tuviera un influjo tan importante contra el racismo. Es el mejor ejemplo de cómo el deporte puede unir a blancos y negros. Aquella final de la Copa del Mundo de Sudáfrica (1995) fue la prueba definitiva de la desaparición del Apartheid después de 50 años de odio racial, gracias a la capacidad de Mandela de seducir al “enemigo” blanco, utilizando su deporte preferido, para sellar la paz con su pueblo negro. Lo consiguió llegando al corazón de los sudafricanos a través del deporte y es que fundirse en abrazos, blancos y negros, era algo impensable meses atrás. Un milagro posible gracias a un partido de rugby.
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