sábado, 4 de abril de 2015

Presentación oficial

Ultimando los preparativos para la presentación de Mordisco al racismo:


Lunes 27 de abril de 2015, 13.00 horas. 

Fábrica cerveza Damm en Barcelona. 


Muy pronto a la venta

mordiscoalracismo.com
salvamoya.com










lunes, 30 de marzo de 2015



           UN GESTO VALE MÁS QUE MIL PALABRAS



La secuencia de Dani Alves corrió como la pólvora por las redes sociales. Su reacción al lanzamiento de un plátano en El Madrigal. ¿Lo recuerdas?


https://www.youtube.com/watch?v=h6wCrIwARKM




Este signo ha dado para un libro: Mordisco al racismo. Muy pronto en sus librerías. Edita Círculo Rojo, empresa líder española en la autoedición. 
























                FOTOS CEDIDAS POR FELIPE ORTIZ 

viernes, 24 de enero de 2014

El último "charco" de Anelka

El último charco de Anelka

Los símbolos neonazis se asocian a los radicales que exhiben pancartas y banderas y apuntamos a los ultras cuando hay insultos o cánticos racistas. Se suele encontrar al culpable en la grada pero, a veces, el futbolista no es la víctima y sí el agitador como en el caso de Anelka. Por ejemplo, Di Canio celebró su gol ante la Roma haciendo el saludo nazi en un gesto cómplice con los radicales de la Lazio en 2005. Una provocación que repitió al año siguiente en Livorno; Mauro Zárate le imitó en un partido ante el Bari y fue sancionado con 10.000 euros; Christian Abbiati, ex portero del Atlético, confesó en La Gazzeta dello Sport su simpatía por el fascismo. En Italia, por tanto, el asunto les suena.
El gesto de Anelka menos explícito se presta a interpretaciones hasta que un comité ha determinado que es una “quenelle”, símbolo antisemita que se ha castigado con una sanción de cinco partidos. Anelka no se disculpa, insiste que no es racista y ha encontrado un aliado, el presidente del Consejo de Representantes de las Comunidades Judías Francesas, Roger Cukierman, que dice que si el gesto no se hace delante de una sinagoga o un monumento al Holocausto no es delito. Le haría dos preguntas al experto francés ¿qué necesidad hay de herir susceptibilidades cuando los jugadores son un espejo donde se miran los niños que absorben lo que ven en sus ídolos, lo bueno y lo malo? y ¿por qué la gravedad radica en el lugar donde se haga el gesto? Nicolás es dudoso, es un especialista en meterse en charcos no es la primera sanción ni su última polémica.
Ya saben que la cruzada contra el racismo en la Premier es una realidad, que se lo digan a Luis Suárez o John Terry. Los ingleses no son más listos ni más buenos, simplemente sufrieron mucho antes el problema y en consecuencia, antes se pusieron a trabajar para combatirlo. Y la sanción ejemplar es una de las medidas más efectivas y la FA lo lleva a rajatabla. Hay que subrayar que Anelka no ha encontrado tanto consuelo en su país y la ministra Valerie Fourneyron lo calificó como “provocación asquerosa” y lejos de disculpar al internacional francés ha convertido la “quenelle” en un asunto de Estado. Ayer me preguntaron si un futbolista negro puede ser racista y si hay insultos racistas entre negros. Les conté esta anécdota. Felipe Melo se peleó en un amistoso ante el Málaga en 2007 siendo jugador del Almería. Su presidente le preguntó por qué había perdido los nervios y el brasileño contestó. “Es que me ha dicho negro hijo de puta”. Alfonso García le replica “pues haberle dicho tú, blanco hijo de puta”. Un compañero, atento a la conversación, interrumpe: “pero si el que le ha dicho eso, presi, es más negro que Felipe”.



viernes, 3 de mayo de 2013

OPINIÓN EN MARCA SOBRE DENUNCIA DANI ALVES Y RACISMO


El racismo en el fútbol español es una anécdota peligrosa

Dani Alves hace bien en denunciar los insultos pero no se puede generalizar ni exagerar la realidad

Llueve sobre mojado. No es la primera vez que Dani Alves denuncia racismo en el fútbol español. En 2010 a raíz de los gritos sufridos en el Cornella El Prat declaraba en un diario de su país “Convivo con el racismo en todos los partidos; sufrí mucho racismo en España”. Tras el impacto de su denuncia, matizó que se trataba de unos pocos y que se magnificó su opinión. En enero de 2012 se repite la historia y el defensa azulgrana vuelve a sufrir insultos racistas en el mismo escenario. En esta ocasión, el periodista José Ramón de la Morena en “El Larguero” (18/12/2010) invita a los futbolistas y entrenadores a censurar este tipo de comportamiento nocivo y dice “He echado en falta una condena más contundente de Pochettino en su rueda de prensa”. Tenía razón. Sin dobleces en este asunto ni mirar hacia otro lado porque la intolerancia no tiene justificación alguna.  

Ni se debe ocultar la realidad y hay que denunciarlo cuando se produce. Pero dicho esto, “ni es una guerra perdida y no es verdad que no hay educación en los campos”, dicho así en términos generales. Por fortuna, no estamos ante las reiteradas quejas que abanderó Samuel Etoo en 2006 donde los cánticos racistas se pusieron de moda en los estadios y el gobierno se tomó en serio el racismo creando la Ley 19/2007 con la unión de todos los estamentos del fútbol. En los últimos años se ha producido una disminución de los gestos racistas o xenófobos porque además de la nueva normativa, hay más sensibilidad y concienciación con el fenómeno: los propios aficionados que ayudan a identificar a los violentos, las cámaras de televisión en los estadios al servicio de la seguridad y el endurecimiento de las sanciones. Eso no significa que se haya erradicado el problema. Son gestos aislados y que, lógicamente, tienen más repercusión mediática si los sufre Dani Alves o Marcelo.
            
Tarjeta Negra al Racismo ordena y recopila 120 episodios racistas en el fútbol español a lo largo de su historia. Evidentemente, es una excepción en su conjunto pero no deja de ser una anécdota peligrosa. No caigamos en el error de relajarnos en la denuncia y en el castigo de los que manchan este bendito deporte. El racismo es un fenómeno controlado pero·es una fiera dormida que en cualquier momento puede despertar. Las alarmas siempre tienen que estar activadas. Se puede afirmar que hay episodios racistas en el fútbol español aunque no es un fenómeno endémico. En un muestreo a futbolistas de raza negra de Primera, el 37,5% reconoce que los ha sufrido en España aunque no implica que piensen que nuestro país sea racista, un 25% considera que sí lo es. Del mismo modo los encuestados no creen que haya más en la liga española que en otros países. Por tanto, es una tendencia de la propia sociedad europea con matices. La Premier es un espejo donde mirarse, está a la vanguardia en normativa preventiva porque el racismo lo sufrieron mucho antes los ingleses. El hooliganismo, como el fútbol, nació en el Reino Unido. Sin embargo, en Italia o los Países del Este deberían estar más preocupados que en España porque allí sí es un problema más extendido.